Si el insomnio es persistente, afecta a tu día a día o se acompaña de ansiedad intensa, ronquidos fuertes con pausas, o somnolencia extrema, lo adecuado es consultarlo con un profesional. Este artículo es informativo y orientado a hábitos; no sustituye una valoración individual cuando el problema se cronifica.
Lo que sí sabemos: El sueño responde muy bien a rutinas estables, reducción de estímulos nocturnos y un entorno que favorezca el descanso. El ritmo circadiano se puede reajustar con constancia y señales claras (luz, horarios, hábitos).
Lo que no es realista: Encontrar un truco que lo arregle todo en una noche, o pensar que un suplemento sustituye el descanso, la rutina o la gestión del estrés.